lunes, 15 de abril de 2013

CAPÍTULO 34


Narra Mari:
-Me estoy muriendo! Quitadme esto!
-No, aún no- me dijo Louis mientras ponía su mano en mi espalda y caminábamos hacia no se donde.

Narra ____:
Estábamos en el orfanato, Ibamos a recoger a la hija de Mari. Justo el día antes de venir, Louis y yo estuvimos llamando para avisar de que vendríamos. Solo faltaba que Louis firmara unos papeles y listo, esa pequeña niña de un año iba a ser la hija de Mari y Louis.
Entramos al edificio; al entrar había una gran entrada con paredes blancas y techos altos; a los lados había dos sillones para esperar; al fondo una mesa blanca en la que se sentaba la secretaria y detrás dos puertas negras, una daba al despacho del  jefe y otra a unas escaleras que subían a lo que era el orfanato.
Todos nos sentamos en el sillón de la derecha mientras Louis hablaba con la secretaria que, tras unas palabras, le acompañó a hablar con el jefe.

-Estamos en un hospital?- preguntaba Mari.
-Nooo- contestó. Zayn harto de Mari.
-Em... En una librería?
- Nooo
-En...
-Mari te juro que como vuelvas a preguntar te quito la venda de los ojos y te la pongo en la boca, entendido?- dijo Doña bajito y rápido en español.
-Chicas, ya, Louis tiene que estar al llegar, dejad de picaros.
Zayn abrazaba a Doña y Niall a mi, mientras Mari se apoyaba con sus codos en las piernas y sus manos en su mandíbula. Todos estábamos nerviosos e impacientes.
A los pocos minutos Louis apareció por la puerta y todos nos pusimos en pie.
En sus brazos llevaba a una pequeña niña. Era rubia y de ojos castaños como su madre. Vestía con un vestido blanco y nada mas.
Me acerqué a Mari.
-Lista?
-Si, por favor.
Puse mis manos en su cabeza y le quite la venda lentamente...

Narra Louis:
Estaba muy nervioso, las manos me sudaban y no paraba de frotarlas contra la tela de mis pantalones. Al fin había llegado el tan esperado día. Me acerqué al mostrador de la secretaria.
-Es usted el señor Tomlinson?
-Así es, hablé con usted ayer.
-Acompáñeme por favor
Le seguí hasta una gran puerta negra que ella misma abrió tras dar unos golpes. 

-Señor Ramirez, aquí está el chico de ayer.
Dijo algo en español que no entendí. Me indicó que me sentara en una de las sillas que había frente a su escritorio. 
Estuvimos hablando y firmando papeles durante tres cuartos de hora. Luego le acompañé hacia las escaleras que subían a lo que era el orfanato. Allí solo había un pasillo con mas y mas puertas, imagino que eran las habitaciones. Aquel señor estuvo hablando 15 minutos mientras yo esperaba en el pasillo. Las manos me sudaban y sudaban, estaba mas nervioso que en mi primer concierto en factor x. 
Al fondo apareció, con una niña en brazos.
-Enhorabuena señor Tomlinson, aquí tiene a su hija. Pero esto no ha acabado, debe firmar el último papel con la información de la chica, tiene ya el nombre pensado?
-No, aún, tengo que hablarlo con mi novia.
-Le dejo tiempo para darle la noticia, es usted un muy buen novio al hacer esto por es chica, debe estar muy enamorado- creo que el hombre estaba mas emocionado que yo- en los 49 años que llevo trabajando aquí, jamás había visto un caso así.
-Muchas gracias- le dije cuando me entregó a mi hija.
Era de tirabuzones cortos y rubios, como su madre; sus ojos eran de un marrón claro y brillante, debían ser como los de su padre de sangre. Vestía un vestido blanco y nada más.
Bajé las escaleras con la pequeña en brazos. Cuando llegue abajo todos se levantaron. _____ le quitó la venda.
Mari se tapó la boca para no gritar. Sus ojos brillaban y su boca no articulaba palabra.
-Mari, te presento a nuestra hija- dije mientras se la entregaba.
No lo pude evitar, y se me escaparon lágrimas, pero de alegría. Todos estaban al rededor de Mari, admirando la belleza de aquella pequeña, la cual estaba asustada pues no sabía que estaba pasando.
_____ se acercó a mi.
-Lo hiciste campeón, eres papá- ella también sonreía.
-Gracias a ti- dije antes de abrazarla
-Me alegro un montón- se alejó y fue con Mari- anda, dame a la bebé y ve a abrazar al pedazo de novio que tienes.
Y así lo hizo. Corrió a mi. Entrelazó sus piernas en mi cintura y sus brazos en mi cuello mientras me besaba y me daba las gracias. Al quedar os sin aire me abrazó mientras le caían lágrimas por las mejillas.
-Gracias, jamás olvidaré este momento. Eres el mejor. No me lo creo.
-No me des las gracias cariño, no es para darlas. Te amo y daría lo que fuera por ti. Ahora somos padres de esa preciosa niña y sí, nos costará asumirlo, pero conseguiremos ser los mejores padres.- todos nos aplaudieron y silbaron incluso la secretaria, el jefe y algunas de las cuidadoras que nos observaban desde el mostrador.
-Que se besen! Que se besen! Que se besen!- empezaron a gritar Niall y ____ mientras daban palmas y los demás les imitaron.
Después de felicitaciones y palmas Doña paró todo.
-Ey! Os estáis olvidando de lo importante... El nombre! 
-Yo he pensado uno, pero no se si estarás de acuerdo- me dijo Mari- hace tiempo pensé en ponerle tu nombre- dijo señalando a ____- fuiste tú la que me ayudó en el embarazo, la que estuvo a mi lado, la que me cuidó y curó, la que no dejó que abortara y la que no quería que la diera en adopción. ____, siempre has estado a mi lado y me has ayudado en todo, eres una muy buena amiga y yo no se que haría sin ti. Esta es mi manera de agradecerte todo eso, de demostrarte el amor el aprecio y el cariño que te tengo.- tras esas palabras _____ comenzó a llorar y se abrazaron. 
-Me parece genial el ponerle tu nombre, ya que tu también has estado implicada en esta adopción y fuiste tú la que me ayudó a conquistar a Mari.
-Chicos yo, yo no se que decir.- dijo secándose las lágrimas.
-Di que si!!!- dijeron todos nuestros "expectadores".- si si si si si si !!
-Si, vale si, ponedle mi nombre!

Y así lo hicimos, firmamos los papeles y nos llevamos a la pequeña _____. 

Eran las 10 de la noche y yo solo quería pasar tiempo con mi hija y Louis. Él había pensado en todo, en el hotel guardaban el carrito, una muda y una bolsa con todo lo necesario: pañales, biberón... Lo básico, ya que mañana iríamos a comprar. Cenamos y nos pasamos todo el rato con nuestra pequeña en la habitación, jugando y conociéndonos, todo esto era PERFECTO. 

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