viernes, 16 de agosto de 2013

CAPÍTULO 46 (MARATÓN 2/4)


Narra _________:
Eran las 2 de la maña y yo seguía despierta. No paraba de dar vueltas y vueltas en la cama, así que decidí levantarme e investigar la casa. Salí de la habitación y recorrí el pasillo abriendo todas las puertas para ver que había en su interior. Dormitorios, baños, armarios... Nada interesante, hasta que vi una habitación que me llamó especialmente la atención. Al fondo había una especie de escenario pequeño con un piano de cola de color marfil, varias guitarras y una batería. Me acerqué despacio hacia el piano y lo observé, era precioso. Parecía tan delicado y frágil... Yo siempre había tenido una extraña afición a los pianos, y este era especial. Separé la banqueta, era de una madera clara, y el cojín estaba tapizado en piel de un tono mas oscuro que el piano. Me senté en ella y la puse a mi altura. Abrí cuidadosamente la tapa sin poder evitar el ruidoso sonido de las bisagras. Posé mis dedos sobre las teclas y las acaricié, de repente me vino a la mente el recuerdo de aquel día en el que estuve tocando el piano por primera vez en casa de Niall

*Flashback* 

-¿me dejas?
-Claro- se levantó de la banqueta.
 Yo me puse la banqueta a mi altura, me puse recta, puse los dedos en posición y empecé a tocar "Roger Hodgson - Take The Long Way Home"  (http://t.co/58DRoO1b).
Niall la reconoció y empezamos a cantarla juntos. Como no teníamos trompeta, pues el hacia el sonido con la boca.
Terminé de tocar y me quedé con la cabeza baja.
-Wow, pero tu no sabías tocar el piano
-Ya, bueno, si, es una larga historia.
-Tengo todo el tiempo, si tu quieres- me dijo mientras me miraba fijamente a los ojos transmitiéndome seguridad y tranquilidad. Él parecía muy sereno, mientras a mi me temblaban las manos de los nervios
Termine de contarle las historia. Tenia la cabeza baja y luchaba por que las lágrimas no salieran de mis ojos
-Pues sabes tocar genial, esa mujer no sabía lo que decía-me cogió de la barbilla para que le mirara- tienes talento ____.
-Gracias- dije con un hilo de voz, no quería llorar, porque yo no lloraba delante de nadie.
Niall se dio cuenta y me abrazó.- gracias otra vez.
-No hay que darlas.

*fin Flashback*

Una lagrima corrió por mi mejilla y quité rápidamente las manos del piano para secarla. Respiré hondo e intenté tranquilizarme. Volví a posar mis manos sobre el piano y otro recuerdo vino a mi mente

*flashback*

Era uno de esas noches lluviosas de verano. Niall y yo dormíamos abrazados en su cama. Un trueno sonó y me estremecí, Niall no pareció darse cuenta, siguió durmiendo tranquilamente. Le miré y le acaricié la mejilla, me sentía feliz y afortunada de tenerle a mi lado. Se mostraba sereno y tranquilo mientras dormía, totalmente diferente a como era durante el día. Besé sus labios y me levanté. Fui hacia la segunda planta, allí era donde Niall tenía una habitación llena de instrumentos. Me senté frente al piano y comencé a tocar aquella canción de Supertram que tuve que tocar cuando era pequeña. La tocaba una y otra vez, cada vez que tenía un pequeño fallo la empezaba de nuevo. Me venían recuerdos de aquél día y cada vez me enfadaba más conmigo misma. Sentía rabia por dentro y comenzaron a salir lagrimas de mis ojos mientras el ruido de algunos truenos invadían la habitación de vez en cuando, pero yo no dejaba de tocar. Tocaba y tocaba cada vez mas rápido, mientras algunas lágrimas caían sobre las teclas. Niall entró a la habitación, se arrodilló frente a mi y me abrazó, él hacía que mi rabia y mi tristeza desapareciera, estaba junto a él y eso era lo único que necesitaba en ese momento.

*fin Flashback*

noté que algunas lágrimas caían al piano, pero esta vez no quité las manos de el, solo comencé a tocar. Aquella noche solo se escuchaban el piano y mis sollozos en aquella enorme casa. Estuve tantas horas sentada frente aquél piano que llegué a componer una melodía; una melodía que encajaba a la perfección con una canción que compuse la noche que dormí en casa de Danielle. Fui tranquilamente a la habitación donde me había instalado, no tenía prisa alguna, cogí mi cuaderno de pentagramas y la libreta donde tenía escrita la canción. Corregí algunas cosas y escribí la melodía sobre papel, quedó perfecta. Me levanté de la banqueta y por la gran ventana que había en una de las pareces de la habitación. Solo se veía la piscina en el jardín. Alcé la mirada y comprobé que el sol estaba saliendo. Cogí mis cuadernos y salí de la habitación. Miré el reloj, Niall estaba al llegar, a penas quedaban 10 minutos

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