Bajamos del autobús y cogimos un taxi. Nos bajamos delante de un edificio alto y blanco. Entramos a una gran entrada, había una cascada y todo era en tonos blancos. Al final había una mesa, y detrás de ella una chica con una bata.
-Hola Sr. Niall, no le había visto llegar. Tome, las llaves y la tarjeta. Espero que disfruten usted y su novia- Niall se sonrojo.
-Oh, no, no, no soy su novia, soy su amiga.
-Lo siento, creí que...
-Bueno, gracias Caroline, nosotros nos vamos.
Me cogió del brazo y atravesamos un pasillo con varias puertas. Niall abrió la puerta con el número 23. Era una sala con las paredes y el suelo acolchado y dos sillones a los lados, todo blanco por cierto.
-¿esto qué es?
-Se llama la habitación del grito, esta insonorizada, para que grites y te descargues.
-Es decir, que se trata de gritar.
-Si, todo lo fuerte que puedas, a la de tres gritamos los dos, vale?
-Vale.
-"¡uno, dos y tres!"- gritamos todo lo fuerte que pudimos y después nos tiramos al suelo.
-Wow, que bien sienta.
-Y esto no es lo único, te he traído aquí para que te desahogues, por lo poco que me has contado sé que tienes un pasado triste, y Doña me ha dicho que eres una de esas personas que nunca lloran y se guardan todo lo malo ocultándolo con una sonrisa, quiero que me lo cuentes todo, así podrás dejarlo ir y vivir el presente.
-Pero Niall, no te quiero aburrir, yo...
-No me aburres, cuéntame todo lo triste, cosas que te hayan producido trauma, cualquier cosa de tu pasado.
-Vale, empiezo-suspiré- cuando tenía 9 años a mi madre le diagnosticaron cáncer de mama, la operaron dos veces. Cuando iba al colegio nadie se juntaba conmigo, me hacían bulling, me insultaban, me pegaban, me encerraban en los baños, y al llegar a casa llorando veía a mi madre, fatal, destrozada, y fingía una sonrisa solo para ella. Me pasaba las noche llorando a escondidas y no tenía a nadie a quien hablarle, hasta que llegaba al conservatorio y se lo contaba todo a Violeta; cuando tenía 12 años a mi padre le diagnosticaron un cáncer de próstata muy malo, y no se curaba, de hecho él sigue teniendo cáncer y tumores en los huesos, pero sigue siempre con una sonrisa; cuando tenía 15 años tuve un novio, se llamaba Alex, me acosaba y me obligó a hacerlo, ya sabes, eso. Cuando teníamos 18 años mató a un chaval con una pistola que le había robado a su tío. Lo quise dejar, pero me amenazó con que diría que fui yo la que mató a aquél pobre chico. Mari y Doña me ayudaron y metieron a Alex en la cárcel; para colmo mis padres se acaban de separar; esas son las cosas más graves que me han pasado, que me han causado traumas, a lo largo de mi vida me han pasado muchas cosas insignificantes que se han ido haciendo una bola; y bueno, creo que esto es lo que llevaba esperando mucho tiempo, contarle esto a alguien, gracias Niall, por todo esto, por dejarte aburrir con mis historias y por todo por...
-Vale, empiezo-suspiré- cuando tenía 9 años a mi madre le diagnosticaron cáncer de mama, la operaron dos veces. Cuando iba al colegio nadie se juntaba conmigo, me hacían bulling, me insultaban, me pegaban, me encerraban en los baños, y al llegar a casa llorando veía a mi madre, fatal, destrozada, y fingía una sonrisa solo para ella. Me pasaba las noche llorando a escondidas y no tenía a nadie a quien hablarle, hasta que llegaba al conservatorio y se lo contaba todo a Violeta; cuando tenía 12 años a mi padre le diagnosticaron un cáncer de próstata muy malo, y no se curaba, de hecho él sigue teniendo cáncer y tumores en los huesos, pero sigue siempre con una sonrisa; cuando tenía 15 años tuve un novio, se llamaba Alex, me acosaba y me obligó a hacerlo, ya sabes, eso. Cuando teníamos 18 años mató a un chaval con una pistola que le había robado a su tío. Lo quise dejar, pero me amenazó con que diría que fui yo la que mató a aquél pobre chico. Mari y Doña me ayudaron y metieron a Alex en la cárcel; para colmo mis padres se acaban de separar; esas son las cosas más graves que me han pasado, que me han causado traumas, a lo largo de mi vida me han pasado muchas cosas insignificantes que se han ido haciendo una bola; y bueno, creo que esto es lo que llevaba esperando mucho tiempo, contarle esto a alguien, gracias Niall, por todo esto, por dejarte aburrir con mis historias y por todo por...
-No me las des tonta. Jamás me imaginé que pudieras tener una vida así detrás de esa sonrisa tan preciosa, pero cada persona tiene una historia que le hace ser como es, y esa es la tuya. ____, has pasado mucho momentos malos en tu vida, y ahora te tocan los momentos bueno, que yo me voy a encargar de crear. No quiero que vuelvas a sufrir nunca más, no quiero que te guardes nada, quiero que cuando te pase algo, malo o bueno, me lo cuentes, no pienses que me aburres, porque no es verdad, quiero que me cuentes todo, no vas a subir nunca mas mientras yo esté a tu lado, ¿vale?- me dijo todo esto mientras los dos estábamos sentados en el suelo, de piernas cruzadas, cogidos con las dos manos. Me miraba a los ojos, esos ojos tan azules. Y esas palabras me encantaron, ¿de verdad se preocupaba por mi?
Lo abracé, no pude decir nada, solo lo abracé. Hundí mi cabeza en su cuello, y lo agarré por la cintura con mis manos. Él me tocaba el pelo con una mano y me sujetaba con la otra, mientras me decía cosas al oído.
-No vas a volver a sufrir ____. Cuéntamelo todo de aquí en adelante. No quiero que vuelvas a fingir una sonrisa delante de mí- me separé de él y le miré a la cara.
-Solo llevo contigo 4 días y ya me has ayudado más que mucha gente en toda mi vida. Quieras o no te voy a dar las gracias, ahora y siempre Niall.
-Y esto no es todo, el día no acaba aquí.- me cogió de la mano y me llevó a otra sala. Había una piscina enorme en la que se formaban pequeñas olas. Dos mujeres aparecieron, y nos llevaron a Niall y a mi a sitios diferentes.
Me llevó a un vestuario y, amablemente, me ofreció un bikini y una toalla.
Narra Niall:
Jamás imaginé que ___ pudiera tener un pasado así, siempre era tan alegre... Estoy dispuesto a hacer todo lo posible para hacer que no sufra mas. Y esto solo es el principio.
Narra ___:
Cuando ya estaba lista fui hasta la piscina, Niall ya estaba allí.
-Hola- dije con una sonrisa.
-¿te explico de qué va esto?
-Claro, huele raro, como a jabón.
-Eso es porque el agua lleva unas sales que te abren los poros y, junto a las olas, te llevan a un estado de relajación.
-Suena bien.
-Dame la mano-me dijo tendiendo la suya- a la de tres saltamos. "Una, dos y tres"- saltamos cogidos de la mano y fuimos nadando hasta el borde de la piscina.
-Mmmm... Se está genial- cerré los ojos y eché la cabeza para atrás.
-Son las sales. Por cierto, he reservado una mesa en un restaurante para cuando salgamos de aquí, iremos en taxi.
-Cuando me traigan mi coche mañana será mucho mejor.
-¿Coche? ¿Traer? ¿Mañana?
-Oh, es verdad, no te lo había contado, tengo un mini cooper azul, me lo traen mañana desde Almería.
Estuvimos como una hora hablando de como formaron el grupo los chicos y él, lo de XFactor, los premios que habían ganado y todo eso. Me lo estaba pasando realmente genial. Estar con Niall me tranquilizaba, me relajaba, por ahora no nos habíamos encontrado con ninguna fan... Quizá la tranquilidad se acabara...

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